miércoles, 16 de marzo de 2011

MY PASSION, DE AKCENT.

THIS IS MY LIFE, DE EDWARD MAYA.

EN EL SALÓN DORADO, DE OSCAR WILDE.

Una armonía

Sus manos de marfil sobre las teclas
extraviadas en sorpresiva fantasía;
así los álamos agitan sus hojas lánguidas.
Como la espuma a la deriva en el mar inquieto
cuando las olas muestran los dientes a la brisa.

Cayó un muro de oro: su pelo dorado.
Delicado tul cuya trama se hila
en el disco impávido de las maravillas.
Girasol que se retuerce para encontrar el sol
cuando las sombras de la noche negra pasaron,
y la lanza del lirio está coronada.

Y sus dulces labios rojos sobre estos labios míos
ardieron como el fuego de rubíes incrustados
en el candil inquieto de la capilla carmesí,
o en sangrantes heridas de granadas,
o en el corazón del loto solitario
en la sangre vertida del vino rojo.

martes, 15 de marzo de 2011

LA HIJA DEL MOLINERO, DE LORD ALFRED TENNYSON.


Son tan grandes sus hechizos,
Es un prodigio tan bello,
Que envidio las arracadas
Que tiemblan ruborizadas,
Y se esconden en sus rizos,
Porque han besado su cuello.

De su talle primoroso
Quisiera ser cinturón,
Y sentir contra mi pecho,
Bien estrecho, bien estrecho,
Ya agitado, ya en reposo
Su adorable corazón.

Y de su seno hechicero
Ser el collar deseara,
Y por suspiros mecido,
Reposar adormecido,
Tan en calma, tan ligero,
Que al dormir... me conservara.

lunes, 14 de marzo de 2011

EL ATAÚD FLOTANTE, DE MARÍA EUGENIA VAZ FERREIRA.

Mí esperanza, yo sé que tú estás muerta.
No tienes de los vivos
más que la instable fluctuación perpetua;
no sé si un tiempo vigorosa fuiste,
ahora, estás muerta.
Te han roído quién sabe
qué larvas metafísicas que hicieron
entre tu dulce carne su cosecha.
En vano
el mágico abanico de tus alas
con irisadas ráfagas me orea
soltando al aire turbadoras chispas.
Yo sé que tú eres de esas
que vuelven redivivas en la noche
a decir otra vez su última verba...
Ya te he visto venir
blanca y piadosa como un santo espíritu
sobre el vaivén de las marinas ondas;
te he visto en el fulgor de las estrellas,
y hasta los bordes de mi quieta planta
danzan tus llamas en festivas rondas.
Pero si al interior vuelvo los ojos
Veo la sombra de tu mancha negra,
miro tu nebulosa en el vacío
dar poco a poco su visión suspensa;
sin el miraje de los fueros fatuos
veo la sombra de tu mancha negra.
No llores porque sé los ojos míos
saben vivir en lontananzas huecas;
míralos secos y tranquilos; márchate
y el flotante ataúd reposar deja
hasta que junto a ti también tendida
nos abracemos como hermanas buenas
y otra vez enlazadas nos durmamos
en el sepulcro vivo de la tierra.

sábado, 12 de marzo de 2011

ANNABEL LEE, DE EDGAR ALLAN POE; el amor eterno de un poeta.


Se ha sostenido que la esencia de la mujer es el misterio. Algunos modestos racionalistas han sospechado que esta afirmación es incompleta, aunque no del todo falsa. En pobres palabras, su razonamiento sería el siguiente: La mujer es un misterio sólo para los hombres. Es decir, es misteriosa en todo lo relativo al hombre, pero su esencia no esconde ningún enigma.

Ahora bien, lo curioso del asunto es que si la paradoja fuese cierta, los hombres seríamos los seres más alejados de la mujer, y los que menos posibilidades tendríamos de llegar a penetrar en sus misterios. Es decir, la mujer sería inaccesible para el hombre.

Ciertamente, no todos pensaron lo mismo. De hecho, existió un hombre que contempló el enigma de lo femenino en toda su extensión, y de su mente gloriosa y profunda surgió un rostro; terrible e inabarcable. Aquellas facciones delicadas y ominosas lo atormentaron por el resto de su vida; precisamente porque no se trataba del rostro de una mujer, sino de la Mujer.

El nombre de esta Dama brilla en la historia de la literatura, y no existe otra que pueda igualarla en esplendor. Las vírgenes bíblicas y las valkirias no se le comparan, Afrodita y Atenea son sus sirvientas; y ni siquiera la fría Hel se atreve sostener su mirada. Ella es la encrucijada donde convergen todas las mujeres de la historia; y su rostro, así como las estrellas innumerables nacen y mueren en el espacio infinito, guarda la promesa de todas las damas que algún día serán.

Lo extraño es que no poseemos ningún rumor que pueda definirla, sólo contamos con el recuerdo de quien alguna vez recibió sus caricias, y que acaso aun la espera, tendido junto a una tumba a orillas del mar.

Para el creyente, Eva es el ícono de lo femenino. Para nosotros, la esencia de la Mujer tiene un sólo nombre: Annabel Lee.
Annabel Lee.Edgar Allan Poe.

Fue hace ya muchos, muchos años,
en un reino junto al mar,
habitaba una doncella a quien tal vez conozcan
por el nombre de Annabel Lee;
y esta dama vivía sin otro deseo
que el de amarme, y de ser amada por mí.

Yo era un niño, y ella una niña
en aquel reino junto al mar;
Nos amamos con una pasión más grande que el amor,
Yo y mi Annabel Lee;
con tal ternura, que los alados serafines
lloraban rencor desde las alturas.

Y por esta razón, hace mucho, mucho tiempo,
en aquel reino junto al mar,
un viento sopló de una nube,
helando a mi hermosa Annabel Lee;
sombríos ancestros llegaron de pronto,
y la arrastraron muy lejos de mi,
hasta encerrarla en un oscuro sepulcro,
en aquel reino junto al mar.

Los ángeles, a medias felices en el Cielo,
nos envidiaron, a Ella a mí.
Sí, esa fue la razón (como los hombres saben,
en aquel reino junto al mar),
de que el viento soplase desde las nocturnas nubes,
helando y matando a mi Annabel Lee.

Pero nuestro amor era más fuerte, más intenso
que el de todos nuestros ancestros,
más grande que el de todos los sabios.
Y ningún ángel en su bóveda celeste,
ningún demonio debajo del océano,
podrá jamás separar mi alma
de mi hermosa Annabel Lee.

Pues la luna nunca brilla sin traerme el sueño
de mi bella compañera.
Y las estrellas nunca se elevan sin evocar
sus radiantes ojos.
Aún hoy, cuando en la noche danza la marea,
me acuesto junto a mi querida, a mi amada;
a mi vida y mi adorada,
en su sepulcro junto a las olas,
en su tumba junto al rugiente mar.


 
QUISIERA DEDICAR ESTE POEMA A UNA BUENA AMIGA, ESTA DEDICADO PARA TÍ, MEINSÜNDE, ESPERO QUE TE RECUPERES MUY PRONTO.
Y GRACIAS POR AQUEL VIDEO DE RADIO FUTURA QUE ME HICISTES RECORDAR.
 
"GRACIAS POR SER MI AMIGA, XXX."