lunes, 18 de junio de 2012

ORGULLO DE JUVENTUD, DE DANTE GABRIEL ROSSETTI.


Aún siendo niño, de aquel dolor que damos
a los muertos poco en su corazón pudo encontrar,
sin necesidad de pensamiento, hacia su mente clara
ellos retornan a morir, y él a su vida:
aún cuando las alas de un nuevo amor,
a lo largo de sus plumas de torbellino,
sonríen al recibir el viento de la aurora,
sin disfrutes futuros, echa una mirada atrás,
donde la noche sacude aquel viejo amor fugitivo.

Hay un cambio en la memoria de cada hora,
vemos la última prímula de los campos
cuando las primeras amapolas brotan al romper el día.
¡Dolor por el cambio de las horas!
¡Dolor por todos los amores
que de su mano cayeron
por el orgullo de su juventud,
como las cuentas de un rosario dicho!

viernes, 15 de junio de 2012

NO PREGUNTES, DE THOMAS CAREW.


No preguntes dónde crea Zeus a la efímera rosa,
cuando de junio sólo queda el recuerdo;
pues en tu honda belleza oriental
descansa toda su esencia.

No preguntes dónde habitan
los dorados átomos del día;
ya que en el cielo enamorado,
para adornar tus cabellos fueron creados.

No preguntes hacia dónde huye
el ruiseñor cuando el otoño concluye,
ya que la dulzura de tu voz
derrite los inviernos y silencia los ocasos.

No preguntes dónde brillan las altas estrellas
que hacia abajo derraman su luz muerta en la noche;
ya que en tus ojos reside el mismo fulgor,
envuelto en trémulas esferas.

No preguntes dónde el esquivo Fénix
teje su ígnea morada,
ya que tu alma es su destino,
y en tu fragante pecho morirá.

jueves, 14 de junio de 2012

PASIÓN, DE CHARLOTTE BRONTË.


Algunos han ganado un placer salvaje,
por arriesgarse ante el salvaje dolor,
yo podría esta noche ganar tu amor
y sufrir mañana el peligro de la muerte.

Podría estremecerte en la batalla,
y arrancar una mirada de tu ojo.
¡Qué frágil es el corazón que arde,
embriagado de intentos y anhelos!

Bienvenidas las noches de sueños rotos,
y los días de crueles matanzas.
¿Puedo considerar que llorarías
al oír mis acechantes tribulaciones?

Dime si con errantes peregrinos
deambulas lejos de todo,
¿Vagas tú por aquellos campos distantes
sin extraviar tu espíritu?

Salvaje, profundo, suena un cuerno en la distancia,
dejádme, dejádme ir,
dónde el sheik y el británico luchan,
sobre las márgenes de los ríos.

La sangre ha teñido aquellas riberas
con manchas escarlatas, lo sé;
las fronteras se cubren de tumbas,
y sin embargo, dejádme ir.

Aunque la crueldad del holocausto
suba como el vapor de las naciones,
con placer me sumaría a las huestes muertas,
si la orden me fuese dada.

La esencia de la pasión debe templar mi brazo,
su ardor agita mi vida,
hasta que la fuerza humana tema el encanto
deberán sucumbir entre gritos de alarma,
como los árboles abatidos luchan con la tormenta.

Si yo, excitada por la guerra, buscase tu amor
¿te atreverías a estar a mi lado?
¿te atreverías a reprobar mi pasión,
presa del desprecio, del orgullo más exasperante?

No, mi voluntad sometería la tuya,
tan alta y libre,
y el amor domaría esa alma altiva.
Si, con ternura me amarías.

Leeré mi victoria en tus ojos,
contemplando, y probando el cambio;
luego dejaré, indiferente, mi noble premio
en manos de las armas distantes.

Desearía morir cuando se alce la espuma,
cuando el vino resplandezca alto;
sin esperar que en la copa exhausta
caiga la abúlica vida en hediondas mentiras.

Entonces el amor será coronado con dulces recompensas,
bendecido con esperanza y plenitud.
Desearía montar aquel corcel, desenvainar la hoja,
y perecer entre los aullidos de la batalla.

miércoles, 13 de junio de 2012

NO SOY TUYA, DE SARAH TEASDALE.


No soy tuya, no me pierdo en ti,
nunca me pierdo, aunque mi alma ansía
perderme como la llama en el mediodía,
perderme como la nieve en el mar.

Tú me amas, y aún te veo
como un espíritu hermoso y brillante,
sin embargo soy yo quien inconstante
anhela perderse como una luz en la luz.

Arrójame profundo en mi sentimiento,
apaga mis sentidos, déjame sorda y ciega,
arrastrada por la tempestad de tu amor
soy una hoja en la premura del viento.

martes, 12 de junio de 2012

NO VOLVEREMOS A VAGAR, DE LORD BYRON.


Así es, no volveremos a vagar
tan tarde en la noche,
aunque el corazón siga amando
y la luna conserve el mismo resplandor.

Pues así como la espada gasta su vaina,
y el alma consume el pecho,
también el corazón debe detenerse a respirar,
e incluso el Amor debe descansar.

Aunque la noche fue hecha para amar,
y los días retornan demasiado pronto,
aún así no volveremos a vagar
bajo la luz de la luna.