sábado, 19 de abril de 2014

SI ALGUIEN LLAMA A TU PUERTA, DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ.


Si alguien llama a tu puerta, amiga mía,
y algo en tu sangre late y no reposa
y en su tallo de agua, temblorosa,
la fuente es una líquida armonía.

Si alguien llama a tu puerta y todavía
te sobra tiempo para ser hermosa
y cabe todo abril en una rosa
y por la rosa se desangra el día.

Si alguien llama a tu puerta una mañana
sonora de palomas y campanas
y aún crees en el dolor y en la poesía.

Si aún la vida es verdad y el verso existe.
Si alguien llama a tu puerta y estás triste,
abre, que es el amor, amiga mía.

domingo, 6 de abril de 2014

A UNA TRANSEÚNTE, DE CHARLES BAUDELAIRE.


La calle atronadora aullaba en torno mío.
Alta, esbelta, enlutada, con un dolor de reina,
una dama pasó, que con gesto fastuoso,
recogía, oscilantes, las vueltas de sus velos.

Agilísima y noble, con dos piernas marmóreas.
De súbito bebí, con crispación de loco.
Y en su mirada lívida, centro de mil tomados,
en placer que aniquila, la miel paralizante.

Un relámpago. Noche. Fugitiva belleza
cuya mirada me hizo, de un golpe, renacer.
¿Salvo en la eternidad, no he de verte jamás?

¡En todo caso lejos, ya tarde, tal vez nunca!
Que no se a donde huiste, ni sospechas mi ruta.
¡Tú a quien hubiese amado. Oh tú, que lo supiste!

domingo, 23 de marzo de 2014

PROSA DE MICHEL DE GUY.


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Prosa
 
     Tú me haces falta pero ahora
No más que aquellos que no conozco
     Yo los invento tamizados por tus apariencias
     La tierra que fue rica en mundos
     (Cuando cada rey guardaba una isla
      A razón de sus bienes (ceniza de
     Pájaros, manganeso y salamandra)
Y que náufragos federaban los linderos)
 
      Ahora tú me haces falta mas
     Como aquellos que no conozco
A los cuales imagino con tu rostro la impaciencia
     He lanzado tus dientes a los ensueños
     Te he tratado por encima del hombro
 
  (Hay vestales que reconducen al Pacífico
    Su agua humeante Es después de la partida de los fieles
El océano babea como un mongol en las orejas del lecho
    Carroña endurecida y pelos en el arroyo de sal
         Un elefante blasfema a Poseidón)
 
  Tú no me haces falta más que aquellos
    Que no conozco ahora
      Órfica has devenido He lanzado
Tu ausencia desmembrada en varios valles
 
    Tu me has convertido en huésped Yo sé
                       O invento