sábado, 7 de junio de 2014

LA MUSA VENAL, DE CHARLES BAUDELAIRE.





Oh, musa de mi corazón, amante de los palacios,
¿tendrás tú, cuando Enero suelte sus Bóreas,
durante los negros tedios de las nevadas veladas,
un tizón para calentar tus dos pies violáceos?

¿Reanimarás, pues, tus hombros marmóreos
en los nocturnos rayos que atraviesan los postigos?
Sintiendo tu bolsa tan seca como tu paladar,
¿recogerás tú el oro de las bóvedas azúreas?

Necesitas, para ganar tu pan de cada día,
como un monaguillo, manejar el incensario,
entonar Te Deum en el que nada crees,

o, saltimbanqui en ayunas, desplegar tus encantos
y tu risa humedecida de lágrimas invisibles,
para dilatar las carcajadas de la vulgaridad.

viernes, 16 de mayo de 2014

AMOR CONSTANTE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE, DE FRANCISCO QUEVEDO.


Cerrar podrá mis ojos la postrera sombra
que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;
mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
médulas que han gloriosamente ardido:
su cuerpo dejará no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

sábado, 10 de mayo de 2014

LA DAMA Y EL ELFO, DE AUTOR DESCONOCIDO.




La Dama Isabel bordaba sentada en su alcoba,
mientras los mancebos la rodeaban alegres.
Entonces ella escuchó que un Caballero Elfo
soplaba su cuerno estremeciendo el cielo.
Era la primera semana de mayo.

Si tuviese aquel cuerno, ella dijo, Que oigo temblar,
al Caballero Elfo que lo toca en mi seno le dejaría reposar...

La Dama dijo las palabras en un suspiro,
y el Caballero Elfo en la ventana fue visto.

Es un asunto extraño, dulce doncella; dijo el Elfo.
Apenas he tocado mi cuerno cuando vuestros labios me convocaron.

¿Vendrá conmigo al Bosque Verde, doncella?
Pues si no lo desea, de todos modos lo hará.

Él salto sobre un corcel, la Dama sobre otro,
y hacia el Bosque Verde juntos cabalgaron.

Desmonta, Dama Isabel, este es el lugar;
este es el sitio en donde morirás.

Piedad, amable señor, piedad por esta doncella;
dejad que vea a mi padre, y a mi querida madre.

Siete hijas de reyes fueron muertas por mí,
y tu único destino es ser la octava.

Reposa conmigo, caballero, apoya tu cabeza en mi falda,
permite que descanse antes de vestir mi mortaja.

Se acercó a él y con caricias lo arrulló,
cautivo de sus encantos, el Elfo se durmió.

Con el cinto de su espada la doncella lo sometió,
y con su propia daga, herida mortal le dio.

Si siete hijas de reyes por tí fueron muertas,
yaced aquí, y sed un esposo para ellas.