
El silencio del mar
brama un juicio infinito
más concentrado que el de un cántaro
más implacable que dos gotas
ya acerque el horizonte o nos entregue
la muerte azul de las medusas
nuestras sospechas no lo dejan
el mar escucha como un sordo
es insensible como un dios
y sobrevive a los sobrevivientes
nunca sabré que espero de él
ni que conjuro deja en mis tobillos
pero cuando estos ojos se hartan de baldosas
y esperan entre el llano y las colinas
o en calles que se cierran en más calles
entonces sí me siento náufrago
y sólo el mar puede salvarme.
2 comentarios:
Que bueno es este hombre escribiendo, me ha encantado el ultimo parrafo sintiendose a salvo siendo un naufrago.
Ultimamente se te ve poco espero que todo este bien amigo.
un abrazo
Sabores... Es un bonito poema.
Todo está bien,,, estoy atareado con unos estudios y tengo menos tiempo libre para publicar en el blog. Saludos.
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